A Challenge to the Obviousness of Equality of Opportunity

Matías Reeves

Resumen


Abstract
In this work, I challenge the fundamental principle of equality of opportunity, that equally talented people, whether rich or poor, should have equal opportunities to develop their talents and flourish. In this sense, I argue that: equality of opportunity is not something necessarily good in itself; it will never be achieved; and, if it were, it is not desirable. Consequently, we should think in other principle to rule our social policies. The persecution of equality of opportunity has led societies to put a lot of pressure to schools, which are seen as the social institutions to level the playing field, with the correspondent incentive to prepare students for the job market, but not for their flourishing as members of a community and the consequent loss in social cohesion.

First and foremost, I will introduce several concepts of equality of opportunity, where Rawlsian fair equality of opportunity will be extended reviewed. My argument will be primarily based on two critiques: the liberal conception of the self; and the lexical priority of fair equality of opportunity over the difference principle. Then, I will show why Cohen´s currency for egalitarianism is a good alternative principle, but does not consider it implications on values such as fraternity, solidarity and empathy. In this sense, I will not only challenge Rawlsian liberals but, in some aspects, to egalitarians too. Next, my proposal is a principle that combines aspects from the debate on egalitarian currency, democratic values and communitarianism, what I call, equal access to democratic citizenship. Finally, I will present the implications over the school system if we choose to use this proposed principle rather than equality of opportunity.

Resumen

En este trabajo desafío el principio fundamental de igualdad de oportunidades, entendido como “personas con los mismos talentos, tanto ricas como pobres, deben tener las mismas oportunidades para desarrollar sus talentos y alcanzar una vida plena. En este sentido: la igualdad de oportunidades no es necesariamente algo bueno en sí mismo; mas aún, es algo que no es possible alcanzar en plenitud, y aun asumiendo que lo fuera, tampoco es algo deseable. En consecuencia, se debiera pensar en otro principio que mandate las políticas públicas.

La búsqueda de la igualdad de oportunidades ha llevado a las sociedades a poner una enorme presión sobre las escuelas, las que son vistas como las instituciones sociales encargadas de nivelar la cancha, con el correspondiente incentivo a preparar a los estudiantes sólo para el mercado laboral, pero no para su florecimiento como miembros de una comunidad, trayendo consecuencias negativas en la cohesion social .

En primer lugar, introduciré algunos conceptos de igualdad de oportunidades, donde el prinicpio de justa igualdad de oportunidades de Rawls, será revisado de manera extensa. Mi argumento estará fundado en dos críticas complementarias: la concepción liberal del Yo; y el orden léxico del principio de justa igualdad de oportunidades sobre el principio de diferencia. Luego, mostraré que la propuesta igualitarista de Cohen es una buena alternativa, pero que no considera las implicancias en valores como la fraternidad, solidaridad y empatía. Así, no sólo desafío a los liberales, sino también, en parte, a los igualitaristas. A continuación, presentaré mi propuesta que agrega aspectos igualitaristas, valores democráticos y comunitarismo, principio que llamo “igualdad de acceso a una ciudadanía democrática”. Finalmente, presentaré las implicancias generales sobre el sistema escolar de ser aceptado este principio.


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